INICIO

PEREGRINAR

 

PEREGRINAR es tan viejo como el hombre, un fenómeno humano permanente”, un recurso del hombre para expresar y dar respuesta a una inquietud, a una búsqueda. No es caminar por deporte. Es caminar tras de aquello cuya ausencia inquieta, atrae y se busca; es hacerlo por algo “trascendente”, “divino”. Algo distinto al hombre pero que el hombre necesita. Y el hombre lo busca en un lugar donde “eso divino” ha tenido algún modo de presencia o manifestación. Y lo busca de un modo humano que implica caminar hasta ese lugar e intentar el contacto más inmediato posible.

Las peregrinaciones tienen en la Iglesia una muy antigua tradición. La forma más tradicional de la peregrinación es “caminar solo o en grupo, hacia un lugar sagrado”, con antecedentes en el Pueblo de Israel.

PEREGRINAR es un modo peculiar de encontrarse con Dios: los peregrinos marchan orando con sus pasos y con sus cuerpos, con sus voces y con sus cantos, con sus cansancios y sus pies dolidos, y con su corazón fijo en la meta. Es la “oración del pobre” que lleva a la presencia de Dios y de la Virgen María lo que tiene y lo que es. El peregrinar tiene el “ritmo del corazón”.

La diferencia entre peregrinar y caminar es que el peregrino lo hace en presencia de Dios hacia un lugar santo. Es un acto que involucra la Fe. Se peregrina hacia adelante y hacia adentro. Peregrinar es, entonces, una metáfora de la vida.

 

 

 

PEREGRINACIÓN DIOCESANA A TIERRA SANTA.

Israel y Jordania


Del 25 de Abril al 5 de Mayo de 2023


 

 

 
Slide
NOTICIAS